La frescura como ingrediente
Publicado:
09/11/2011
Las frutas y las verduras son los protagonistas de las ensaladas y no las técnicas de cocción. Ya que los ingredientes no se doran, asan o saltean no se pueden disfrazar las lechugas marchitas ni los pepinos de calidad inferior. Por lo tanto, los ingredientes crudos deben estar rebosantes de frescura y ser de la mejor calidad.
Local. Si tu no puedes cultivar tus propias frutas, verduras o hierbas, te recomendamos que las compres en el mercado de granjeros, en el puesto de la granja o en la tienda de abarrotes que tenga productos recién cultivados en tu localidad. Si estos ingredientes son de la mejor calidad, no tendrás necesidad de retocarlos y, por consiguiente, ocuparán un lugar natural en las ensaladas. Los productos cultivados en la localidad viajan poco y llegan más frescos al mercado, y por lo tanto, tienen más sabor y un mejor aroma que los productos que vienen de tierras lejanas. Como ventaja adicional, al comprar productos locales tu ayudas a los granjeros de tu comunidad, los cuales requieren de tu apoyo.
De temporada. Al usar frutas y verduras cultivadas en su mejor temporada, tu las disfrutarás en su mejor momento. ¿Qué podrá ser más dulce y más perfumado que los chicharos ingleses en sus vainas en primavera o los jitomates madurados al sol en el verano? Las ensaladas más sabrosas van al ritmo de la naturaleza y presentan los productos que están en su mejor temporada, por lo que si requiere de inspiración busque las frutas y verduras de temporada.
Orgánico. Los alimentos orgánicos no han sido rociados con pesticidas ni expuestos a preservativos que alargan su duración. Por lo tanto, son naturalmente más frescos y por consiguiente más deliciosos. Aunque pueden ser ligeramente más caros y su apariencia puede ser menos perfecta que los productos cultivados convencionalmente, los productos orgánicos son mejores, tienen un sabor y un aspecto íntegro.
Fuente: Reinventando recetas clásicas, william sonoma. |