Nutrición en el autismo
Gabriela Moreno / Publicado:
16/04/2012
El estado nutricional de una población es una de las variables más sensibles cuando se habla de desarrollo social y económico. Los autistas al ser pacientes con un sistema inmunológico comprometido y un sistema digestivo inmaduro llegan a desarrollar o adquirir deficiencias nutricionales debido a su condición. Al presentar alergias e intolerancias alimentarias comprometen su estado antropométrico. Estos niños generalmente presentan algún grado de desnutrición.
La dieta en el Autismo es un tema central y controversial que manejan varios autores. Algunos sostienen que la única viabilidad es la eliminación de los alimentos (gluten y caseína) que repercuten en el estado nutricional del paciente y alteran su conducta, pero cabe destacar que no todos los niños presentan este tipo de trastornos alérgicos o de intolerancia a estas proteínas, incluso existen casos en los que estos tipos de proteínas son asimiladas y no repercute en el comportamiento del niño, como se pudo observar a lo largo de la realización del estudio.
La intervención nutricional temprana puede marcar diferencias extraordinarias en la mejoría del paciente y aminorar los riesgos nutricionales y antropométricos que pudieran presentar.
Otros revelan que la solución esta en administrar mega dosis de las vitaminas que ellos pierden o no asimilan por tener un sistema gastrointestinal muy lábil en comparación con personas normales.
Es importante señalar que aún no existe un cúmulo de investigaciones que permita afirmar fehacientemente la utilidad de tales procedimientos.
Durante el periodo 2011 – 2012 en la ciudad de Guayaquil, se realizó una investigación de método observacional, estudio descriptivo y de diseño transversal que nos permitió caracterizar el estado antropométrico y nutricional sobre este grupo de pacientes
La muestra estuvo compuesta por 45 sujetos: 40 niños y 5 niñas diagnosticados con Autismo, con edades comprendidas entre 3 a 9 años que acudían a una fundación especializada en este trastorno del desarrollo.
Las conclusiones del estudio fueron:
· La caracterización del estado nutricional de los niños con autismo corrobora la presencia de desnutrición, independientemente del grado que presente. Esto es generado por múltiples factores ya sea por una ingesta inadecuada de alimentos que no llegan a cubrir sus necesidades darías, por déficit de consumo de frutas y hortalizas y exceso de golosinas, snacks y gaseosas para todos los niños.
· En cuanto al índice de talla para la edad. La mayoría presentó un crecimiento normal. Lamentablemente no existen tablas específicas para la valoración en este tipo de pacientes, por lo que se lo tuvo que medir con tablas de crecimiento para una población normal.
· Como lo aseveran varios autores existen intolerancias y alergias alimentarias sobre todo al gluten y caseína en este grupo pacientes. Dentro del estudio se pudo observar que no todos presentaban estas afecciones y solo 1 paciente de los estudiados tenía este tipo de restricción.
· No existe una dieta específica que pueda atenuar los síntomas gastrointestinales y signos clínicos del autismo. Cada organismo es diferente. Un estudio exhaustivo nos llevará al correcto tratamiento a emplear en ellos. No todos necesitan tener una restricción de gluten y caseína para disminuir sus dolencias.
· Debido a la pobre ingesta de vegetales y hortalizas así como en el consumo de frutas y elevados índices de azúcares simples y comida chatarra la muestra presentó un mayor índice de estreñimiento.
· De acuerdo a la ingesta según los grupos de alimentos existe un desequilibro total de las raciones diarias a consumir conllevando a un déficit en su requerimiento calórico diario.
· Cuando el comportamiento implica un trastorno alimentario o por enfermedad malabsortiva, puede dar lugar a signos clínicos. Los más evidentes en esta muestra se pudo observar la presencia de caries, leuconiquia, confusión e irritabilidad, apatía y palidez conjuntival, siendo estos rasgos clínicos y significativos de desnutrición.
· A lo largo de la realización del estudio se pudo observar un caso de hiperactividad por excesivo consumo de azucares simples. Además que el sujeto presentó alteración en el estado de ánimo y mayor irritabilidad.
· Se pudo constatar de que los niños con autismo son muy estereotipados o siguen un patrón establecido. Tal es el caso de que si estaba acostumbrado a consumir un tipo de alimento y se lo llegan a cambiar, el niño lo rechazaba inmediatamente y no quería comer.
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