Panqué salado de tomates deshidratados y queso de cabra + reel

Foto: Panqué salado de tomates deshidratados y queso de cabra // Nutritips Cocina Eco-Responsable

¿Se acuerdan de los tomates deshidratados que hice con la freidora de aire?
Este panqué salado (budín salado) es una de mis recetas preferidas para usarlos.


Los tomates deshidratados

En este post te cuento cómo los hice en la freidora de aire con función para deshidratar. También los puedes hacer en el horno a temperatura baja, o al solecito si el clima donde vives lo permite. Y bueno, la última opción es comprarlos hechos. Elige los que vienen secos, y si solo los encuentras en aceite, escúrrelos bien. Ese aceite te puede servir para vinagretas o incluso para este panqué.


Sobre los quesos

Alguna vez escuché al chef Ottolenghi decir que si una receta tiene un ingrediente principal, ese no se puede sustituir. O sea, no vamos a encontrarle sustituto a los tomates, que son la estrella de esta película, je, je. Pero con los quesos sí podemos buscar, entre lo que hay en nuestra región, alguno con una textura y una consistencia parecidas.

Los quesos que usé son:

  • Queso tipo suizo rallado, en mi caso emental.

  • Queso de cabra en rollo, firme, con corteza blanca comestible que se queda en la masa. Evita el de cabra cremoso para untar, porque se deshace en la cocción y cambia el resultado.

Foto: Queso de cabra // Bûche de chèvre // Au ch’ti fromage

Si no encuentras estos quesos, aquí van algunas opciones. No las he probado, pero por su textura creo que funcionan:

  • México: Queso Chihuahua o asadero en lugar del tipo suizo, y panela en lugar del de cabra. Seca bien el panela con papel para quitarle humedad y, como su sabor es más suave, considera agregar un poco más de sal a la mezcla.

  • Argentina: pategrás u otro queso que se derrita bien, y en lugar del de cabra, un queso firme en cubos que aguante la cocción.

Lo importante es que uno de los quesos se derrita, el emental en mi caso, y que el otro conserve su forma durante la cocción, para que al cortar se vean los pedacitos.

Ingredientes:

Para el molde:

  • Aceite de oliva, o mantequilla y harina si el molde es de metal. Yo uso uno de silicona y solo le pongo aceite de oliva.

  • Molde rectangular para panqué de 25 cm de largo (1,2 L de capacidad).

Para el panqué:

  • 150 g de harina

  • 3 huevos

  • 2 cucharaditas de polvo para hornear (polvo de hornear, levadura química, “Royal”)

  • 100 g de leche

  • 70 g de aceite de oliva

  • 2 pizcas de sal, ajústala si es necesario

  • Pimienta recién molida

  • 70 g de queso tipo suizo rallado (emental)

  • 130 g de tomates deshidratados

  • 100 g de queso de cabra en cubos

  • 50 g de ajonjolí (sésamo), opcional; también puedes usar almendras picadas

  • Un poco más de queso rallado para gratinar, opcional

Preparación:

  • Precalienta el horno a 180 °C.

  • Mezcla la harina, los huevos, el polvo para hornear, la leche, el aceite de oliva, la sal y la pimienta, primero con la palita y luego con el batidor, hasta que la mezcla quede lisa y sin grumos.

  • Agrega el queso tipo suizo rallado y los tomates, luego el ajonjolí y al final el queso de cabra en cubos.

  • Vierte la mezcla en el molde engrasado y sacúdelo para sacar las burbujas.

  • Hornea de 30 a 35 minutos. Si quieres gratinarlo, pon un poco más de queso rallado encima cinco minutos antes del final.

  • Para saber si está listo, pícalo en el centro con un cuchillo, que debe salir limpio.

  • Déjalo reposar en el molde hasta que lo puedas desmoldar, aproximadamente una hora. Luego termina de enfriarlo sobre una rejilla.

Conservación

Cuando una preparación lleva lácteos, no me arriesgo a dejarla fuera del refrigerador si no la voy a comer enseguida o si sobra. Lo que suelo hacer es rebanar el panqué y guardarlo en un contenedor hermético en el refrigerador, donde dura unos 4-5 días. Cuando se me antoja, paso una rebanada un ratito por el tostador.

También lo puedes congelar en rebanadas e ir sacando las que necesites.

Cómo servirlo

Lo puedes servir tibio como botana (aperitivo) o como cena ligerita, acompañado de una crema de verduras, como la sopa de calabaza que te compartiré pronto.

Si cortas un par de rebanadas en cubos y los tuestas, te quedan unos crutones buenísimos para la ensalada o para una sopa. También lo puedes usar como “pan francés” (torrejas) salado para un almuerzo dominguero. Como te darás cuenta, es muy versátil, así que pon en práctica tu lado más creativo.

¿Tú con qué lo acompañarías?

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Aquí te dejo el reel:

Silvia FLORES: Chef Eco-Responsable

Cocino para cuidarme y para cuidar el planeta.

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