Tomates deshidratados en la Ninja Crispi Pro (y la freidora de aire que juré no tener) + reel
Las freidoras de aire se pusieron de moda: hay libros enteros de recetas para usarlas y mucho contenido en redes. Como chef y persona curiosa, investigué cómo funcionaban. Cocinan con aire caliente que circula gracias a un ventilador, igual que un horno de convección. Y como yo ya tengo uno, concluí que no necesitaba una freidora.
Pero como dice el viejo y conocido refrán: "Cae más pronto un hablador que un cojo". Ji, ji, ji.
¿Cómo llegó la freidora de aire a mi cocina?
Recordemos que su atenta y segura servidora trabajó en cocina profesional y aún le quedan algunos contactos en ese medio. Para no hacer el cuento largo, me propusieron probarla. Es importante mencionar que no me pagaron, lo que escribo aquí es mi opinión.
Estos son los criterios que consideré para aceptar:
Tamaño: Tiene una base de unos 30 x 30 cm y no ocupa mucho espacio.
Consumo de energía: Menos que el horno, especialmente para cantidades pequeñas. Como referencia, en media hora de uso una freidora de aire consume alrededor de 0,6 kWh y un horno eléctrico unos 1,2 kWh. Son estimaciones: El consumo real depende del modelo, la potencia, la temperatura y el tiempo.
Usarla en verano sin calentar la casa: puede parecer una exigencia algo "boba", pero muchas casas en Europa, como la mía, están construidas para conservar el calor. Los veranos son cada vez más extremos y el aire acondicionado no es de uso común ni muy ecológico.
Bandejas de vidrio termorresistentes: son de distintos tamaños y tienen tapa. No son completamente apilables, pero se pueden guardar en un cajón. Para mí, este es el criterio más importante: aunque la freidora sí tiene componentes de plástico, los alimentos no entran en contacto con ellos. Según Ninja, las superficies que tocan la comida no contienen ni PFAS ni PTFE, compuestos que se usan en muchos recubrimientos antiadherentes. Los PFAS son conocidos como "químicos eternos" porque prácticamente no se degradan y se acumulan en el ambiente, y en 2023 la agencia de la OMS especializada en cáncer clasificó uno de ellos, el PFOA, como cancerígeno para los humanos. Tuve cáncer de tiroides y cuido mucho no solamente lo que como, sino también cómo y con qué lo cocino. Por eso prefiero el vidrio, que además dura mucho más. Te dejo las fuentes al final del post.*
Varias funciones: permite ajustar tanto el tiempo como la temperatura.
El plus que no esperaba
Una sorpresa agradable fue descubrir que, además de asar, gratinar y freír, tiene una opción para deshidratar, con temperatura regulable entre 40 y 60 °C
La deshidratación como método de conservación
Deshidratar se ha hecho desde siempre, además de conservar los alimentos, nos permite aprovechar excedentes y evitar desperdicio.
En México esta técnica no nos es ajena. Muchas variedades de chiles (ajíes) se venden secos, y en el Mediterráneo se secan los tomates al sol.
No necesitas una freidora de aire para deshidratar
Si vives en un clima cálido y seco, puedes secar al sol. También puedes usar el horno a baja temperatura o aprovechar su calor residual después de cocinar otra cosa. La eco-responsabilidad también significa no acumular cosas que no vamos a aprovechar y que terminarán olvidadas en un rincón, ocupando espacio.
¿Cómo hice los tomates deshidratados?
Usé dos variedades de tomates pequeños, cereza (cherry) y uva, estos últimos son más alargados.
Los corté a la mitad y los acomodé con el corte hacia arriba en las rejillas de las bandejas.
Los deshidraté sin agregar sal, pero es una opción que ayuda a potenciar su sabor e incluso favorece que pierdan agua.
La función de deshidratar tiene un programa de 6 horas, que usé a 60 °C.
Los tomates están listos cuando se sienten secos al tacto pero todavía flexibles, como una pasa, y al apretarlos no sueltan jugo. Si los vas a guardar en aceite, sécalos un poco más, hasta que no les quede nada de humedad.
Se pueden guardar secos o cubiertos con aceite de oliva, siempre en frascos herméticos.
Por cuestiones de seguridad alimentaria, yo los guardo en el refrigerador. Si les agregas ajo o hierbas al aceite, consúmelos en un máximo de 4 días o congélalos. Sácalos un poco antes de usarlos, porque con el frío el aceite se solidifica.
¿Cómo usarlos?
Los tomates deshidratados son muy versátiles. Los puedes comer solos como colación o agregarlos a salsas, ensaladas, untables de leguminosas tipo hummus.
Recetas con tomates deshidratados
Panqué de tomates deshidratados y queso de cabra (próximamente)
Pesto rojo (próximamente)
Sopa de calabaza, donde los uso para darle un toque de acidez (próximamente)
Pues ya ven, terminé cayendo en las garras de la freidora de aire, pero no sin antes evaluar, además de todo lo que te conté, si realmente la iba a usar. Podemos deshidratar con freidora, con horno o al sol, lo importante es aprovechar los ingredientes, evitar desperdicio y aprender técnicas nuevas.
¿Qué fruta o verdura deshidratarías tú?
Aquí te dejo el reel:
Fuentes
Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (OMS), evaluación del PFOA y el PFOS, 2023 (en inglés y francés): https://www.iarc.who.int/news-events/iarc-monographs-evaluate-the-carcinogenicity-of-perfluorooctanoic-acid-pfoa-and-perfluorooctanesulfonic-acid-pfos/
Artículo científico de la evaluación, publicado en The Lancet Oncology (en inglés): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12183505/
Ninja CRISPi PRO, descripciones y características, sitio oficial de Ninja : https://www.sharkninja.es/freidora-de-aire-de-cristal-portatil-ninja-crispi-4-funciones-azul/FN101EUGY.html?dwvar_FN101EUGY_color=666e7c
Universidad Estatal de Oregón, guía de seguridad alimentaria sobre hierbas y verduras en aceite (en inglés): https://extension.oregonstate.edu/es/catalog/pub/sp-50-701-herbs-vegetables-oil

