Hola.
Hoy les vengo a hablar un poquito del Día de Muertos que se va acercando. Tengo 13 años viviendo fuera de México y 13 Días de Muertos sin estar allá durante estas fechas. Es el momento del año en que más me pega la nostalgia. Creo que encima el otoño en Francia no ayuda en nada: días más cortos, nubes y lluvia, falta de luz...


Esta fiesta es algo que realmente añoro. El color y el aroma de las flores, los altares, el papel picado, las calaveritas de azúcar y especialmente recordar a quienes ya no están y pensar en que vendrán, aunque sea un ratito.

Mi mamá solía hacer tamales y atole. Tamalitos como los que se hacen más en la Ciudad de México, en hojas de maíz. Mis favoritos eran los de salsa verde con queso o pollo y los de nuez.  El pan de muerto lo comprábamos y lo acompañábamos de atole o de chocolatito caliente.

Julio, mi esposo, y yo elegimos pasar estas fechas en casa y en calma. Él también es mexicano y su familia es de Oaxaca, así que si algo hay en mi despensa son ingredientes que nos traemos de allá: chiles para mole, chapulines, chicatanas, chocolate, mezcal y ¡hasta un metate!

En México hay muchas variedades de pan de muerto dependiendo de la región. Yo preparo el pan más conocido, que aprendí a hacer en la Escuela de Gastronomía Mexicana.

En lugar de un pan grande para cortar, prefiero panes individuales, y disfruto mucho formando los huesitos y bolitas que van encima.


¿Cómo hacemos la masa?

En este post encontrarás la receta y el reel con la técnica. La única variante es que, junto con la mantequilla, agregarás una cucharadita de esencia de azahar. Si no encuentras, puedes poner ralladura de naranja.

  • Prepara la masa un día antes: Tápala, déjala reposar hasta que duplique su tamaño y guárdala en el refrigerador.

Tip eco-responsable: Si no tienes envases con tapa, cubre la masa con un trapo limpio y pon un plato encima para cerrar lo mejor posible. Así evitamos usar plástico para envolver alimentos.

Ingredientes:

Además de la masa aromatizada con azahar o ralladura de naranja, necesitarás:

  • Mantequilla derretida, para barnizar

  • Azúcar, para espolvorear

  • Un poco de leche, para pegar los huesitos

  • Harina, para enharinarte las manos

Procedimiento:

  • Preparamos todo lo que vamos a necesitar: placas para horno, báscula, cortador, trapos limpios. Uñas cortas y manos bien limpias, porque trabajaremos la masa con las manos.

  • Saca la masa del refrigerador y pónchala, es decir, aplástala con el puño: vas a escuchar cómo sale el gas. Luego despégala del tazón con una raspa ("cornet" o rasqueta de plástico flexible). ¿No tienes? No importa, también sale fácilmente con una espátula.

  • Pesa la masa y divide el total entre tres. Imaginemos entonces que tu masa pesa 900 gramos: Separa un tercio (300 gramos) y resérvalo tapado en el tazón.

  • Divide los dos tercios restantes (600 gramos) entre el número de panecitos que quieras: Para 10 panes, porciones de 60 gramos. Para 8 panes, de 75 gramos.

***Recuerda que son pesos de ejemplo: Pesa tu masa. Saca la calculadora y haz las cuentas.***

  • Bolea cada porción con la mano en forma de garrita y colócala en la placa. Tapa con un trapo limpio y deja reposar alrededor de una hora. El tiempo depende de la humedad y la temperatura del ambiente: si hace frío, puede tardar un poco más.

  • Mientras tanto, prepara los huesitos y las bolitas con el tercio de masa que reservaste. Divídelo entre el número de panes que elegiste hacer (10 u 8) y bolea cada porción. A cada una quítale un cuartito, a ojo y sin pesar (fíjate cómo lo hago en el reel): esa será la bolita de arriba. Los 3/4 restantes, pártelos en dos para formar los huesitos.

  • Enharínate las manos antes de trabajar las bolitas y los huesitos: la harina ayuda a "secar" la masa para que no pierda su forma en la cocción. Coloca las bolitas en una placa y luego modela los huesitos, dos por pan (en el reel se ve cómo). Cuando todo esté listo, tapa con un trapo y deja reposar.

  • Pasado el tiempo de reposo, verifica que los panes estén listos presionando ligeramente con el dedo: la masa debe recuperarse y ofrecer un poco de resistencia. Este paso también aparece en el reel.

  • Precalienta el horno a 180 °C

  • Mientras el horno se calienta: Barniza los panes con un poco de leche y pega encima los huesitos y, al centro, la bolita.

  • Hornea de 18 a 20 minutos.

  • Cuando salgan del horno, déjalos entibiar, úntalos de mantequilla derretida y espolvoréalos con azúcar. Deja que se enfríen por completo y ¡están listos!


Si me preguntan cuál es mi celebración favorita, no lo dudo: el Día de Muertos. Este año en casa habrá tortillitas, mole negro, pan y un mezcalito. ¿Y tú? ¿Conocías el pan de muerto y esta celebración? ¿Qué fiesta de tu país te gusta más y qué se come en ella?

Te invito a suscribirte a mi newsletter y recibir gratis el Test de Cocina Eco-Responsable, que te ayudará a identificar tus áreas de mejora y avanzar según tu entorno.

Aquí te dejo el reel:

Silvia FLORES: Chef Eco-Responsable

Cocino para cuidarme y para cuidar el planeta.

Siguiente
Siguiente

Arrollado de masa filo, pimientos y feta + reel