Foto por Margot RICHE

¡Hola! Como miembro de las fuerzas básicas de la Gen-X que creció en la ciudad de México, he de decir que en mi casa no se bebían refrescos. Su consumo era realmente excepcional. En México, somos o éramos, tristemente, más de "aguas frescas": Bebidas hechas con frutas de estación. 


Mi papá decía que lo único que el cuerpo necesitaba era agua y no bebía refrescos. Mi mamá nos hacía aguas de frutas con muy poca azúcar: de melón, de sandía, de guayaba, de limón con chía, de jamaica (hibiscus) pero en general en mi casa se tomaba simplemente agua.

Quizá por eso renunciar a las bebidas industriales en mi caso no ha sido complicado. Sin embargo, sé que para mucha gente es difícil y que a veces una bebida industrial es más fácil de conseguir que agua potable.

Si bien estoy convencida de que nuestras comidas en general deberían ser acompañadas de agua, en todo caso en la vida doméstica y cotidiana, no estoy hablando de celebraciones ni fiestas. A veces se nos puede antojar una bebida "especial".

A mí me gustan las bebidas con cítricos y me encanta la ginger beer (cerveza de jengibre).

Y he aquí donde entra la bebida que les traigo hoy, es perfecta para la "pausa de hidratación". Está inspirada de la "ginger beer" pero es mucho más sencilla de preparar porque nos ahorramos la fermentación. Además la puedes guardar en botellas herméticas esterilizadas y se conserva un par de semanas en el refrigerador.

Fuente: Canva

Ingredientes:

  • 50 gramos de jengibre fresco (son unas 3-4 cucharadas grandes de jengibre ya cortado)

  • 4-6 limones, dependiendo qué tal ácida quieras que esté la bebida (yo usé 2 limones amarillos y dos verdes)

  • 2-3 litros de agua (puse 2,5 litros en la olla y medio litro en el tazón aparte con la miel y el limón, checa el reel)

  • Edulcorante al gusto: puedes usar jarabe de arce (miel de maple), azúcar, miel, melaza.

Procedimiento:

  • Pelamos el jengibre con una cucharita, usando el borde vas a ir raspando la piel del jengibre. En el reel puedes ver cómo lo hago, es un súper tip para pelar el jengibre porque evitamos desperdicio.

  • Luego lo cortas en láminas finas.

  • Cuando lo tengas listo, vas a ponerlo en una olla y agregas 2,5 litros de agua al tiempo. Empezar la infusión con agua al tiempo nos ayuda a extraer los aromas lentamente. Tapamos y ponemos a calentar a fuego bajito.

  • Mientras tanto, cortamos los limones, los exprimimos y reservamos el jugo.

  • En un tazón con medio litro de agua, vas a disolver el edulcorante de tu preferencia. Cuando esté bien disuelto, agregas el limón.

  • Cuando la infusión de jengibre suelte el primer hervor, esperas 3 minutos y retiras del fuego.

  • Añades la infusión de jengibre al tazón con el limón y el edulcorante usando un colador, revuelves bien y pruebas. Si tienes que agregar más edulcorante, este es el momento. Revuelve bien.

  • Si vas a envasar en botellas esterilizadas, las debes tener listas para envasar todo cuando esté bien caliente.

  • Yo uso un embudo, distribuyo toda la preparación en botellas y las cierro deteniéndolas con un trapo para no quemarme.

  • Las dejamos enfriar y las metemos al refrigerador.

  • Las puedes conservar un par de semanas en el refrigerador. Y una vez abiertas, las debes consumir en dos días. Usar botellas pequeñas es una buena idea. Yo uso de medio litro.

  • Y listo, ya tenemos una limonada de jengibre casera. Nos  ahorramos los azúcares excesivos, los colorantes y de paso al planeta le ahorramos las botellas de plástico.


Foto por Margot Riche

Para esta preparación usé miel melipona de Cuetzalan. Esta miel es muy especial, las meliponas son unas abejitas sin aguijón que hacen esta miel compleja y delicada en sabor. Son además, las polinizadoras principales de la vainilla junto con los colibríes.


En general prefiero edulcorantes de origen vegetal, pero esta miel es una excepción muy especial porque fue un regalo de Cusibani, una marca mexicana que me gusta mucho: ¡Muchas gracias, Cusibani!

Aquí te dejo el reel. No dudes en etiquetarme cuando la prepares.

¡Buena pausa de hidratación!

Silvia FLORES: Chef Eco-Responsable

Cocino para cuidarme y para cuidar el planeta.

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