Crumble ruibarbo y fresa + reel
Hola. Hoy les traigo esta receta con un producto que si bien no es común en México, me encanta. Desde que vivo en Francia lo espero cada primavera-verano. Se usa para hacer compotas, mermeladas y postres. Pero he de decir que es una maravilla en "pickles" como pepinillos: en ensaladas, sándwiches y hasta en tacos.
Compatriotas... ¿están ahí? Imaginen sobre unos taquitos de cochinita pibil o al pastor. Es delicia pura. Tiene la acidez perfecta que nos encanta.
Su aspecto es parecido al apio: es un tallo fibroso y si bien se cultiva como una hortaliza, se usa más como fruta en repostería.
Pausa para recomendarles una serie:
¿Ya vieron “Sal, Grasa, Ácido, Calor” de la chef Samin Nosrat en Netflix? No es casualidad que el capítulo de acidez esté filmado en México... se los dejo de tarea. jijiji
Ingredientes:
Para 8 moldes de 10 cm de diámetro:
800 gramos de ruibarbo
200 gramos de fresas
130 gramos de azúcar (30g para macerar + 100g para el crumble)
100 gramos de harina de trigo
1 cdita de especias para chai opcional
100 gramos de mantequilla fría cortada en cubos
Preparación:
Vas a pelar el ruibarbo quitándole la primera capita con la ayuda de un cuchillo. Te prometo un tutorial de esto. Luego lo vas a cortar en pequeños trozos de un centímetro aproximadamente.
En un tazón, ponemos el ruibarbo y agregamos 30 gramos de azúcar, revolvemos bien.
Agregamos las fresas con el ruibarbo y revolvemos. Si quieres poner la mezcla de especias, este es el momento.
Tapamos y reservamos en el refrigerador por una hora. Esto ayudará a extraer el exceso de agua, a concentrar el sabor y a reducir la acidez.
En otro tazón, vamos a hacer el crumble poniendo la harina, los 100 gramos restantes de azúcar y la mantequilla cortada en cubos. Aquí pon atención porque si amasas te va a salir una cosa horripilante. Tienes que integrar la mantequilla poco a poco como si estuvieses revolviendo arena (en el reel se ve bien cómo lo hago y la textura que buscamos como resultado).
Engrasa los moldecitos con mantequilla o con aceite y reparte la mezcla de ruibarbo con fresas. Llena bien pero que no desborde, porque si te pasas, se desbordará el líquido.
¡No tires el líquido sobrante del tazón! Es el agua que perdieron el ruibarbo y las fresas. Lo puedes usar como vinagreta mezclándolo con un poquito de aceite, sal y pimienta.
Reparte el crumble sobre los moldes mientras precalientas el horno a 200 grados.
Hornea entre 20 y 30 minutos; el crumble debe estar doradito.
Deja enfriar. Te recomiendo que lo comas tibio, pero si te sobra y lo comes al día siguiente, créeme que frío sacadito del refrigerador es una maravilla.
¿Tu nivel de golosidad es extremo? Acompaña con una bolita de helado de fresa (link a mi receta de helado de fresa).
¿No encuentras ruibarbo o no es temporada donde vives?
Que no cunda el pánico, puedes usar manzanas, ponerles canela y acompañar con helado de vainillaaaaaa. ¿Te das cuenta de que con una sola técnica aprendiste dos postres?
Aquí te dejo el reel para que veas el paso a paso.
Si bien un reel dura apenas un minutito y nos empuja a la inmediatez, la maravilla de la cocina es que hay cosas que no se pueden apresurar y que aprender ciertas técnicas nos puede ayudar a darle variedad. La temporada de fresas y ruibarbo es bastante corta, pero las estaciones nos recuerdan que esperar vale la pena...
Prometo un crumble salado de verduras: vas a alucinar de felicidad de lo bueno y sencillo que es de preparar.

